Loading...

martes, 21 de octubre de 2014

La gran muralla Verde Africana

Al igual que los Chinos milenios atrás construyeron una gran muralla para detener el avance de los mongoles, desde hace ya algunos años varios países Africanos trabajan en conjunto y casi de forma silenciosa construyendo la gran muralla verde africana, a diferencia de la China la misma se compone de árboles vivos, cerca de 20 estados africanos cooperan y concentran sus esfuerzos en la construcción de esta muralla con el objetivo de contener el avance de la desertificación estableciendo una frontera verde entre el Sahara y el resto de África.
La muralla una vez terminada tendrá unos 14 km de ancho por 7.600 kilómetros de largo, la idea es que detenga el avance del desierto que hoy acrecentado por el cambio climático y la perdida de biodiversidad amenaza gran parte de la tierras fértiles de áfrica.
great green tree La Gran Muralla Verde Africana
 
Diversos organismos como la ONU apoyan esta noble iniciativa tanto a nivel monetario como técnico, la muralla se vienen desarrollando íntegramente con especies locales,  utilizando agricultura sostenible, y con una mirada de ayuda económica al medio rural africano que tanto la necesita, por ejemplo en Nigeria se han plantado mas 50.000 hectáreas, fundamentalmente de Acacia senegal, que además de ser una especie local tiene un valor productivo ya que de la misma se extrae la goma arábiga tan usada en cocina, artesanía y cosmética, además se plantaron muchas especies frutales para ayudar también con los problemas nutricionales existentes en la zona.
También el proyecto genera miles de puesto laborales inmediatos, ya que la ejecución de tamaña obra no se hace sola como os podéis imaginar.
Países como Burkina Faso, Yibuti, Eritrea, Etiopía, Malí, Mauritania, Níger, Nigeria, Senegal, Sudán y Chad entre otros han dejado de lado diferencias y otras cuestiones para emprender esta maravillosa obra frente a un enemigo que amenaza a todos por igual el desierto que impulsado por las malas prácticas anteriores en la zona no deja de avanzar.
Artículo de ecocosas.com
Información complementaria y de referencia:
  1.  CSFD, Le projet africain de Grande Muraille Verte : quels conseils les scientifiques peuvent-ils apporter ? (en francés)
  2.  http://www.lemonde.fr/planete/article/2010/06/17/l-afrique-s-engage-pour-la-grande-muraille-verte_1374747_3244.html
  3. http://www.sciencealert.com.au/news/20142407-25916.HTML
fuente: http://ecocosas.com/noticias/la-gran-muralla-verde-africana/

lunes, 20 de octubre de 2014

Una librería en Madrid donde puedes no pagar

En este nuevo establecimiento los libros son gratuitos; si quieres puedes contribuir con una ayuda o donando obras

El libro es, sin duda, el perfecto producto cultural anticrisis. No resulta demasiado caro y permite mucho tiempo de entretenimiento y formación, así que la ratio euros/hora sale bastante rentable, sin contar los demás beneficios que producen en el espíritu del lector. Y además, el libro no ha sufrido la brutal subida del IVA en la cultura. Pero, ¿y si hubiera una librería donde los libros fueran completamente gratuitos? ¿En qué cabeza cabe?

viernes, 17 de octubre de 2014

“El hombre de los sandwich”

Allan Law es un jubilado de Minneápolis que se ha ganado el apodo de “El hombre de los sandwich”. Si no lo conociéramos y le visitáramos un día, pensaríamos que es una persona con síndrome de Diógenes, pero la realidad dista mucho de la primera apariencia. Desde hace años se fue comprometiendo con acciones humanitarias, que desembocaron en lo qué es y a lo que se dedica ahora: una persona inspiradora que ha conseguido movilizar a toda la ciudad.
El mundo necesita más gente como Allan, conócelo en el siguiente vídeo y descubre por qué le llaman así.
 

 
fuente: La voz del muro
 

jueves, 16 de octubre de 2014

Esta niña con su iniciativa cambió la vida de centenares de niños esclavos....y algo más.

Vivienne Harr solo tiene 10 años, pero tiene un sueño tremendo: liberar a 500 niños esclavos de una vida en que se rompen la espalda trabajando.
 

 
 
 
fuente: UPSOCL

miércoles, 15 de octubre de 2014

El niño que engañó al Ebola

En el área de ‘pacientes confirmados de Ébola’ del centro de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Foya, Liberia, aproximadamente dos de cada tres pacientes no sobreviven el virus del Ébola. Los pacientes se reúnen, sentándose en bancos de madera y sillas de plástico. Desde una radio suena un ‘Azonto’, un género musical procedente de Ghana. La gente está débil y yace en sus camas, mientras que su sistema inmune trata de luchar contra el invasor mortal en sus cuerpos.

Mamadee© Martin Zinggl / MSF
Excepto uno: Mamadee, un niño de once años, que baila Azonto mientras la multitud lo observa. Mamadee salta, se agacha, da un paso al costado, primero a la izquierda, luego a la derecha, luego a la izquierda, luego a la derecha, salta de nuevo, da una vuelta, balancea sus caderas y sacude sus brazos. Y no se detiene, no se cansa.
Es difícil de creer, pero Mamadee es un paciente. Un paciente confirmado de Ébola.

Dado que todas las prendas y objetos que traen consigo los pacientes ingresados en el centro para pacientes de Ébola de MSF tienen que ser quemadas, Mamadee se ha vestido con una camiseta nueva, lo suficientemente grande como para que quepan dos niños de su tamaño. Lleva pantalones de pijama gris y sandalias azules, al menos tres tallas más grandes.
Pero ni su ropa ni el Ébola pueden detener al joven bailarín. Algunos pacientes le envidian, mientras que las enfermeras y el resto del personal médico se han enamorado de él. Mamadee es la estrella del centro de MSF en Foya. Su historia es realmente excepcional.
Cuando Mamadee llegó al centro por primera vez el 15 de agosto, los análisis dieron negativo por Ébola y fue dado de alta. Tras pasar la noche en una pensión, su pueblo, Sarkonedu, queda demasiado lejos, desarrolló algunos síntomas y fue readmitido al día siguiente. Presentaba varios síntomas: náuseas, fiebre, dolor muscular, cansancio intenso, dolor abdominal y diarrea.
“Era un claro paciente Ébola,” explica la doctora de MSF Roberta Petrucci. “Sólo la ictericia nos hizo dudar.” Los médicos trataron a Mamadee con multivitaminas, paracetamol, solución de rehidratación oral, antibióticos y medicamentos antipalúdicos, porque Mamadee también había dado positivo por malaria.
El 20 de agosto, el segundo resultado de la prueba del Ébola resultó como se esperaba: positivo por virus de Ébola. Lo único que no encajaba en la imagen era que, mientras tanto, el joven Mamadee ya se sentía bien y andaba corriendo por ahí.
“No podíamos creerlo”, dice la Dra. Petrucci. “Pensamos que debía haber sido un error.” Cuando el personal médico realizó otro análisis de sangre pocos días después, se dieron cuenta de que no había habido ningún error. Mamadee todavía daba positivo por el virus.
“El laboratorio normalmente no comete errores”, declara Roberta Petrucci. “Y sobre todo dos veces seguidas con el mismo paciente.” Así que, a pesar de que Mamadee parecía no tener síntomas podía, teóricamente, infectar a otros. “No teníamos otra opción que no fuera mantenerlo en el centro para pacientes de MSF ya que el resultado seguía siendo positivo”, dice Roberta.
Rodeado de los pacientes enfermos, Mamadee era la distracción del lugar. Pasaba sus días durmiendo, comiendo, charlando con los otros pacientes, y bailando por supuesto. Y era capaz de convertir cualquier cosa en un juguete, ya fuera una hoja de papel, una lata de refresco o una bolsa de agua.
Pero está claro que un centro para pacientes de Ébola no es el lugar en el que un niño quiere estar, y el aburrimiento llega fácilmente. “Quiero irme”, decía Mamadee. “Dos semanas han sido suficientes. Echo de menos mi hogar, mis amigos, incluso extraño ir a la escuela”.
Mamadee nunca se quejó de la enfermedad ni preguntó por sus resultados de laboratorio como suelen hacer otros pacientes. “La gente con los impermeables amarillos han cuidado muy bien de mí y me han ayudado un montón, tanto a mí como al resto de pacientes.”

Desgraciadamente, no podía concederse a Mamadee su deseo de abandonar el centro, su tercera prueba del 30 de agosto seguía resultando positiva. “Su historial médico es sobresaliente, aunque no excepcional”, afirma la Dra. Petrucci. “Pero sin duda, su actitud sí que es lo es. Todos los días, Mamadee contagia su buena actitud a los pacientes y al personal. Siempre está sonriente y feliz. Agrada a todo el mundo. Al mismo tiempo que deseamos que salga de aquí lo antes posible, va a ser muy triste y le echaremos de menos una vez que se vaya”.
El centro para pacientes de Ébola de MSF en Foya no es un parque para niños. Mamadee ha visto cosas terribles en el área de pacientes confirmados. “Este lugar está lleno de gente que muere. El Ébola es una enfermedad que te hace vomitar y sangrar por la nariz y acaba con tu vida”, dice Mamadee. “Así se lo contaré a mis amigos cuando vuelva a casa.”
Una semana después, la hermana de Mamadee, Maya fue admitida en el centro. La niña, de 14 años, falleció al cabo de unos días,  a tan solo una tienda de campaña de su hermano. Cuando su madre, con lágrimas en los ojos, le explica la muerte de Maya, Mamadee se mantiene fuerte y sencillamente dice: “No llores, mamá”
El 4 de septiembre, la cuarta prueba del Mamadee regresó del laboratorio desde la vecina Gueckedou, en Guinea. Por fin era negativa. Mamadee salió corriendo del centro. “Estoy muy feliz hoy”, señala el joven sobreviviente, sin saber el juego mortal que acaba de ganar.
Mamadee pudo haber ganado esta partida, pero el Ébola está derrotando rápidamente a muchos otros.
 
 
 
Aportación: Isabel Mengual

lunes, 13 de octubre de 2014

Tiene 17 años y el Nobel de la Paz, mira su brillantez en esta entrevista anterior al premio

La activista de los derechos de los niños Malala Yousafzai de Pakistán fue galardona con el Premio Nobel de la Paz la noche de ayer, junto con Kailash Satyarthi, de la India.
El Comité Noruego del Premio Nobel citó a los dos “por su lucha contra la supresión de los niños y jóvenes y por el derecho de todos a la educación.”
Malala Yousafzai, que ahora tiene 17 años, es una estudiante y activista de la educación en Pakistán. Además de por su labor, Malala se hizo famosa por recibir un disparo en la cabeza por un talibán hace dos años durante un discurso en público.
Esta entrevista de hace un año en Jon Stewart Daily Show, es una buena manera de conocerla y nos ayuda a hacernos una idea de lo brillante que es.

 
 
 
fuente: La Voz del Muro